Amor de verano

22 07 2008

- ¿Seguro que solo has venido para darte unos baños en la playa? Dijo ella, mientras exhalaba una bocanada de humo.
- No, solo era una excusa para verte. Se acercó hasta la cama, se sentó en el borde y se quedó mirando su cuerpo desnudo. Ese cuerpo que durante tanto tiempo fué objeto de sus fantasías y hace un rato había sido suyo.
- Pero que tonto eres, seguro que cuando vuelvas a Madrid ni te acuerdas de llamarme.
- Seguro. Dijo el, mientras le lanzaba una malévola sonrisilla. Y le dió un apasionado beso, justo antes de agacharse a recoger el condón usado que había en el suelo.

Su historia, si es que podemos llamarla así, empezó hará cosa de veinte años.
Él era un niño tímido que como todo niño esperaba la llegada del verano para que se acabase el colegio y empezaran las vacaciones. En esa época, sus padres aprovechaban una casa que unos tios tenían en Valencia para pasar unos dias tranquilos. Para hartarse de sol y playa.
En aquella calle había muchos niños con los que podía jugar hasta las tantas y sus padres no tenían preocupaciones porque era un barrio muy tranquilo, donde no había coches ni jaleo.

Pero entre tanto juego, hubo alguien que poco a poco se convirtió en una referencia para él, un alma gemela de aventuras. Ella, su compañera de juegos más especial.
Por aquel entonces su visión de ella se limitaba a una chica con la que tirarse horas y horas jugando. Pero el tiempo fué pasando y los dos creciendo. Entonces esos juegos empezaron a dejarse de lado para dar paso a otro tipo de diversiones, diferentes. Llegaron los largos paseos por la playa, las intimas confesiones y los primeros besos fugaces. El sonido del mar rompiendo contra la arena fué el primer testigo de su amor de verano.

Un buen día esa casa se vendió y a sus padres no les quedó más remedio que que dejar de ir, no eran buenos tiempos económicos. Pero tres o cuatro veranos después, una vecina de aquella misma calle les llamó para decirles que alquilaba su casa, por si les interesaba, y durante una quincena de agosto fué suya.
El reencuentro fué mágico, maravilloso, hasta el momento en que ella le dijo que tenía novio. Entonces ya nada fué igual, los paseos por la playa, las interminables conversaciones y los inocentes besos, ahora los compartía con otro.
Pasaron los quince días y llegó la despedida, fué fría, insípida y con la forzada promesa de que volverían a verse.
Poco después él también se echó novia y al verano siguiente, sus padres alquilaron de nuevo la casa, pero él no fué, estaba de vacaciones con su novia.
Y ésto siguió así durante años, muchos años.

Hasta que hace unos meses, mientras miraba algunas viejas fotos de esos primeros veranos en las que estaban los dos, se dijo que iba a intentar cumplir su parte de la promesa. A traves de su madre, de la vecina que les alquilaba la casa y de varias llamadas, consiguió su móvil.
Dudó que hacer, si llamarle o mandarle un mensaje. Pensó que un mensaje iba a ser muy distante para una cosa así y podía no recibir respuesta, asique se armó de valor y lo llamó.
La llamada fué breve pero duró lo suficiente para conseguir arrancarle una sonrisa, él le había dicho que se iban a ver, en breve y después de tanto tiempo. Estaba pletórica, exhultante, hasta llegó a llorar recordando todo lo vivído.

El encuentro se produjo pasado un mes y la primera impresión fué rara. Los dos se quedaron estupefactos, durante unos instantes permanecieron inmóviles sin saber que hacer.
¿Le doy dos besos? ¿un abrazo? Pensó, pero antes de que pudiera contestarse a estas cuestiones, ella se abalanzó sobre él y lo abrazó con todas sus fuerzas. No pudo contener la emoción.
Se miraron a los ojos, se fundieron y sin necesidad de articular palabra, comenzó todo, otra vez.

Subieron a la habitación del hotel y estuvieron hablando hasta muy tarde, tenían tantas cosas que contarse que hasta se les olvidó que debían comer. Esa noche durmieron profundamente, juntos y abrazados.
El fin de semana fué inolvidable, intenso, agotador y como todo lo bueno pasó muy rápido. El tenía que volver a la gran ciudad, había obligaciones que tenía que atender.

- ¿Ha sido como tu esperabas?
- No, mucho mejor. Y luchó para que las lágrimas no saliesen de sus ojos. No le gustaban las despedidas y no quería que lo viese llorar.
- Para mí tambien.
- Bueno, llegó el momento de irme, antes de que sea más tarde y la noche se me eche encima.
- Cuídate.
- Tu también. Y le guiñó un ojo mientras arrancaba su moto.

Se dieron un largo y cálido beso.
Y de nuevo se hicieron la promesa de volver a verse.





Reencuentro

17 07 2008

Esta tarde he asistido a un reencuentro al más puro estilo de antiguos alumnos americano.

Resulta que un (ex)compañero de trabajo en un ataque nostálgico decidió que era buena época para juntarnos cinco elegidos, vernos y acabar chispados contándonos batallitas.
La idea en un principio no me agradó, pero cegado por la curiosidad que encierra mi alma de portera, acabé aceptando.

Unas cervezas y descubres que después de varios años sin vernos, la vida que ha llevado cada uno no es tan distinta entre sí, más o menos lo que te imaginas. Una de las (ex)compañeras, partiendo en primera línea de fuego, nos resumió su maravillosa vida. Se había casado, tenía un crío y la habían ascendido hace unos meses. Mis aplausos y felicitaciones, un maravilloso plan de vida.

Todos y cada uno de los presentes fué haciendo su particular aportación, cambios de trabajo a otros donde ganaban una pasta, venta de pisos para irse a vivir a chalés, sustitución de viejos coches por unos nuevos y flamantes… Y el turno llegó hasta el último, hasta ese que se había limitado a escuchar, yo.

“Pues mi vida sigue siendo igual de mierda, curro mucho, gano poco y no tengo novia. Pero estoy contento con esta vida, incluso diría que soy feliz.”
Touché.





La ex y el debate

10 07 2008

Un dia laborable cualquiera.
Primera hora de la mañana.

Mientras intentas poner en orden tu cabeza, enciendes el equipo, apartas el café, organizas los papeles que inundan la mesa, recoges los bolis que hay por el suelo, sacas la grapadora, abres el cajón de los trastos, guardas todo lo que no te hace falta, pones la contraseña de windows, le das un sorbo al café, suena el teléfono…
Es entonces cuando crees que todo está listo para empezar y pero llega tu compañero, que tenía todo organizado de ayer o no tiene nada que hacer y empieza a darte conversación.
En un intento de parecer simpático sigues el hilo y a lo tonto acabamos hablando de los ex. Más en concreto de su ex.

Podíamos dedicar mucho tiempo a hablar de esos extraños y curiosos personajes, pero en este caso me centraré en lo que me atañe, que es lo que me contó.

Me dice que habla casi todos los dias con su ex, que se mandan sms y que de vez en cuando quedan. - ¿Comoooo? - Pero si cortaron hace como seis meses. Seguramente más.
Aún sorprendido por ésto, le digo que si cuando quedan es para follar, que para mi retorcida mente es una de las dos únicas y probables razones para quedar con un ex. La otra es para conseguir algún favor de indole no sexual, como dinero o ayuda en una mudanza, por poner dos ejemplos.
Y no, me dice que quedan, toman algo y se cuentan. Que son amigos.

Antes de parecer un amargado retrógrado enfrascado en un juvenil cuerpo, he de decir que en mi caso, excepto con dos ex que por diversos motivos son cercanas a mi, con ninguna he vuelto a cruzar palabra. Pero desde el dia en que se terminó la relación.

Pero, aún acabando bien, por llamarlo de algun modo, porque acabar una relación para al menos una de las partes es la jodida, ¿un ex puede ser un amigo?

Al final el tema se convirtió en un público debate concluyendo con que era el único de los presentes que pensaba ésto. Qué manera más sencilla de alegrar un pesado dia de oficina.

Y esque me encanta ser la oveja negra, el pez que nada contra corriente.





El puticlub

1 07 2008

Cierto revuelo se ha montado a raiz del post anterior con el tema de las señoritas de alegre vida putas.

Pero, ¿qué pasa si digo que frecuentemente visito un puticlub? Puede parecer una cosa normal, un chico soltero, sin compromiso pero que tiene esta pequeña debilidad. Aceptamos barco.
Pero, ¿qué pasa si digo que en mi vida solamente una vez me acosté con una puta? Bah, entonces la cosa cambia, no es creible! Pero así es, una locura de juventud, en una noche de pedo, una mala compañía y como resultado una experiencia más añadida a mi larga lista pero por contra una mala vivencia en el terreno sexual.

Mi primera vez fué por casualidad, un amigo me llevó donde, según el, iban a quitarme las penas. Pero nada de eso. Entramos, nos sentamos y hasta nosotros llegaron dos imponentes putas. Mi amigo sacó unos billetes de su cartera, se los dió una de ellas y se perdieron por el pasillo de múltiples puertas. Yo, puse cara de circunstancia y mientras mi cabeza respondía con un no, la otra dió media vuelta y se fué a por dos viejos que se la estaban comiendo con los ojos. Me quedé en la barra, esperando a las penas se aburriesen y se fuesen, pero ahí siguieron, dándome que pensar.

Tras esto, pasó mucho tiempo hasta que volví, tanto que me costó recordar el camino. Pero una vez dentro, nada había cambiado excepto las chicas, el mismo ambiente, la misma música, las mismas caras.
Pero a mí no me importa, yo voy porque es un sitio donde por un rato mis problemas se quedan en el oscuro aparcamiento, donde el whisky no es de garrafón y donde un hombre solo pasa desapercibido.

Doctor ¿mi problema es grave?
Sé que hay millones de maneras de emplear el tiempo, y probablemente mejores, pero ésta es una de las que yo utilizo.





El viaje

29 06 2008

Durante esta semana he estado ausente y la razón no ha sido otra que un viaje de trabajo.

Aprovechando una fiesta que organizaban en tierras gallegas varias empresas del sector, a la que nos invitaba un cliente de hace años, mi jefe nos sugirió a un compañero y a mi el asistir y hacernos ver por allí. Ya que estabamos nos podíamos acercar a visitar a varios clientes que tenemos por la zona.

Yo, sin dudarlo, dije si, y mi compañero aunque le costó algo más, también. Asique el lunes a primera hora fuímos a Barajas y nos pusimos en marcha.

Aparte de hablar con cientos de personas, ponerles cara a otras tantas a las que solo conocíamos por teléfono y dejar abiertas varias puertas comerciales a posibles proyectos, nos hemos puesto finos. Pero así, como suena.
De hecho, ningun dia hemos comido ni cenado en el hotel, nuestros amables clientes se han encargado de que no nos faltase comida ni bebida en abundancia.

Aunque la noche, fué la de San Juan. En tierras de meigas es otra cosa, es diferente, tiene un algo, tiene encanto. Esa noche, mi compañero se quedó en el hotel porque el ribeiro de la comida había hecho mella en él, y nuestro cliente decidió que yo sería un buen acompañante para sus correrías.

Tras una copiosa cena, me llevó al paseo marítimo para que me empapase del ambiente de las hogueras. Y aunque yo me hubiese quedado allí hasta el amanecer, decidió que era mejor que fuésemos al garito de un amigo suyo, donde no terminábamos una copa cuando nos ponía otra.

Salimos de allí y me llevó a un puticlub de otro amigo suyo donde me lo presentó y en un gesto de amabilidad, nos habilitó un reservado donde durante toda la noche no nos faltó ni whisky, ni putas ni coca. Bueno, lo de las putas a mi cliente, porque tras un rato se subió con una a la habitación. Yo solamente me dejé meter mano.

La noche terminó con la promesa de que el año que viene si me es posible y mi jefe quiere, vuelvo. Me despedí de mi cliente con cierta pena y pasé por el hotel a adecentarme y recoger a mi compañero que seguía durmiendo.

Han sido un viaje que más que viaje han sido unas mini vacaciones donde me propuse una terapia de desconexión, me debía centrar en agradar a los clientes y establecer relaciones laborales.
Y creo que el tratamiento ha sido conseguido.





Y si fuera ella

12 06 2008

En medio de la noche, de repente despertó. Sobresaltado.
Sus manos agarraban con fuerza la almohada y podía sentir como el corazón luchaba por escapar de su pecho.

Estaba desorientado, confundido. No sabía donde estaba ni qué hora era. ¿Me he quedado dormido? ¿llego tarde a trabajar? ¿es lunes? son algunas de las preguntas que se repetía mientras su pulso se aceleraba. Se incorporó, tomó aire y mientras sus ojos iban adaptándose a la densa oscuridad fué recobrando la calma.

Todo empezó a resultarle familiar, los escasos muebles, la ropa tirada por el suelo y el cuadro que tenía enfrente. Ese cuadro que plasmaba el hermoso paisaje de un lejano país, o simplemente la invención del desconocido artista.

Estaba en su habitación, había tenido un agitago sueño. Para confirmarlo, miró a su lado y allí estaba ella, durmiendo placidamente. Su débil respiración era la única que osaba romper el silencio que les envolvía.

Durante un rato permaneció inmovil, mirándola, dibujando con su mirada la silueta que se intuía bajo las sábanas. Y de repente, miles de recuerdos le inundaron.

Sin dejar de observarla se preguntó donde anidaron aquellas hormiguillas que le recorrían el estómago cuando impaciente la esperaba en el banco de la esquina, donde quedaron aquellas noches de sexo fugaz y apasionado huyendo de lascivas miradas, donde posó el viento esos largos paseos donde agarrados de la mano el tiempo se detenía.

Entonces su mente le envió un aviso y su cuerpo se estremeció. Ella, dentro de su profunda inconsciencia, se giró y le miró. Parecía querer contestar a todas esas preguntas que no le dejaban conciliar el sueño.

Con mucho cuidado de no despertarla, la abrazó.
Y mientras dos lagrimas brotaban de sus ojos, comenzó a soñar.





Mal de amores

24 05 2008

No sé que pasa, pero vaya donde vaya miro a mi alrededor y solo veo desgracias sentimentales.

¿Tendrá ésto algo que ver con el cambio de estación? ¿Será esto debido a que el ser humano es inconformista o simplemente gilipollas?

Igual el ser soltero al final no va a ser tan malo, y esto me da que pensar…….





Nuestra cancion

1 05 2008

Hoy por casualidad sonó nuestra canción, y cerrando los ojos la escuché.

Esa canción que aunque quizá no fuera la nuestra, fué la que marcó el tiempo que estuvimos juntos. Esa época en la que mi máxima preocupación era saber que iba a hacer el fin de semana, que bebía calimocho porque el dinero no daba para más y que la parte de atrás del coche de mi padre era nuestro furtivo nido de pasion.

La época en la que hacía lo que quería porque el cielo nunca era gris, en la que nuestras noches se volvían interminables y en la que las arrugas no ocupaban mi mente.

Hoy por casualidad sonó nuestra canción, y cerrando los ojos tuve que recordarte.





Las consecuencias

24 04 2008

Y ella despechada de amor, intentaba con sus actos, que él se sintiese mal aunque fuera solo por un instante.

Al principio fueron miradas de desprecio, luego llegaron las palabras necesarias y ahora intenta darme celos flirteando con un compañero del almacén.

Y yo me río, porque son solo eso, las consecuencias.





Sensaciones

16 04 2008

… pasar FRIO, ver el SUELO muy cerca, llegar MOJADO, sentir la VELOCIDAD, llevarte al LIMITE, soportar CALOR, rozar los 220KM/H, sortear el TRAFICO, aumentar la DESTREZA, superar los 20.000KMS, desconfiar de la SUERTE

Felicidades por este año de sensaciones