La primera experiencia

5 08 2008

Verano de 1986. Mundial de México.
A 9.000 kms de allí, en España y más concretamente en un pequeño pueblito de la meseta castellana, una familia se disponía a disfrutar de unos vacacionales dias en la parcela de unos tios. Entre ellos el protagonista de nuestro relato, un tímido niño de 10 años.

Aquella apartada y tranquila urbanización gozaba de lo que cualquier chaval deseaba, muchos niños, no había límite de hora y sitio por donde corretear sin peligro. Por las mañanas se juntaban todos y se iban a bañar, cada dia tocaba en la piscina de uno de ellos y por las noches se dedicaban a jugar a todos esos juegos que ahora veríamos estúpidos, pero que les tenían entretenidos hasta las tantas.

Tras unos dias podía decirse que se había integrado en el grupo, que se había hecho su amigo porque era uno más con el que contar, pero en su interior sabía que no era así. El se consideraba el recién llegado, un extraño.

Este recelo hizo que fuese cogiendo más confianza con una de las niñas, probablemente de su misma edad, que aparte de ser la más bonita que había visto, tenía una manera de ser muy similar a la suya. Quedaban cuando los otros niños no estaban e iban a todos lados juntos, no se separaban, daban la impresión de ser una pareja feliz. Y amparados por la oscuridad de la noche, agazapados entre los coches, daban rienda suelta a esos primeros impulsos que nacían de sus adentros.
Los primeros besos, las primeras caricias, los más íntimos contactos.

Ahí comenzó lo que podíamos llamar su primera experiencia sexual, aunque nunca pasase más allá de ardientes toqueteos.

Los dias pasaban y ellos iban reafirmándose, ya no les importaba que los viesen de la mano o no jugar con los otros niños al llegar la noche, preferían la complicidad de sus juegos privados. Llevaban su fogosidad, hasta donde su infantil conocimiento, consideraba el límite.

Pero un domingo por la tarde, todo aquello terminó. Ese niño tímido debía volver junto a su famillia al incesante calor de la ciudad.
En ese momento para él llegó el invierno, y tuvo la certeza de que había marcado un antes y un después en su vida.

No tuvieron tiempo de despedirse, tampoco tuvo la oportunidad de darle la carta que le había escrito en la última hoja de su cuaderno de deberes.
Mientras aquel viejo R4 empezaba a rodar, lo único que pudo hacer fué darse la vuelta y mirar a través del cristal, para ver si ella salía a despedirle.

Nunca más volvieron a verse, ni a saber el uno del otro. Lo único que guardarán para siempre es el recuerdo de aquellos felices días en los que su primera experiencia tuvo lugar.

– BASED ON A TRUE HISTORY –

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11 responses

5 08 2008
Sensai

Que bonita historia! Y qué precoz! Aunque yo a los 11 años estaba en lo mismo con un niño, que por suerte o por desgracia, he seguido viendo verano tras verano salir con otras chicas, casarse, tener un hijo, tener una hija, engañar a su mujer, engordarse y empezar una decrepitud cuesta abajo y sin frenos!

Creo que es más bonito el recuerdo del pasado que las evidencias de la realidad presente!

Un besín!!

5 08 2008
mandawebos

Si, igual lo mejor fué terminar de esta manera, donde los recuerdos son bonitos.
😉

5 08 2008
La candorosa

Los recuerdos bonitos y llenos de “candor” siempre deben ser guardados en lugares privilegiados…

Saludos!!!

5 08 2008
mandawebos

Cuanta razón tienes.
Por cierto, bienvenida a estos lares!

6 08 2008
sual

que recuerdos! yo tb guardo recuerdos parecidos de esos veranos…

ains q tiempos aquellos, ya nada es lo que parece.

6 08 2008
Kadesh

Que bonita historia… y que adelantadito… Jo, con diez años ya empezaste a conquistar corazones 😀
Te marcó porque la tienes muy guardada en la memoria… que bonito.

6 08 2008
Aza

Prisioso!!!

6 08 2008
Capitana

¿Con 10 años? muy precoz, pero la historia es bonita, de esas que no se te olvidan nunca, ojalá la vuelva a encontrar algún día.

6 08 2008
Scarlett

mejor guardar así el recuerdo por cómo estaréis los dos, los niños son más guapos.

7 08 2008
abulico

Las historias de amor cortas son las mas bonitas… no hay sitio para discusiones, peleas, infdelidades… las cosas que tiene el mundo real, y que acaban rompiendo esa sensacion tan bonita que es el amor y el deseo inocente de la preadolescencia.

Un saludo!

11 08 2008
Brenduxa

¿¿Un Renault R4?? Mi coche preferido… El coche de mi infancia 🙂

Bueno, historias así siempre hay. No hay que ponerse tan dramático…




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