¿Y mis vacaciones?

15 09 2008

Aunque se han hecho de rogar, empiezan hoy!
Bueno, en realidad empezaron el viernes por la tarde pero hasta esta mañana que no ha sonado el despertador, no he tomado conciencia de ello.

Mi propósito está claro, desconectar. Y viendo lo bien que me fué en mi última desconexión, el sitio elegido es una casa que tienen mis abuelos en un perdido pueblo de la mancha manchega donde no hay rastro tecnológico en varios kilómetros a la redonda.
Aunque antes de embarcarme en ese relajante viaje, tengo que solucionar algún papeleo y colocar/reorganizar algunas cosas de la casa.

Ha sido un año muy intenso, muy largo y con mucho estrés. Ahora lo que necesito es respirar aire puro y alejarme del mundanal ruido.

Asique en pocos dias comienza mi modo desconexión…

Ser malos, nos vemos a la vuelta.

Anuncios




Algo es algo

16 08 2008

Parece que mi jefe haya leído mi entrada anterior (joder, espero que no) porque me manda de visita a un cliente que tenemos en la costa.
Seguro que ha aprovechado alguna oferta que le ha hecho la agencia con la que trabajamos, porque me quedo la semana completa, pero me da igual, no pienso buscarle un motivo, porque es verano, porque estoy hasta los huevos, porque Madrid arde, porque necesito desconectar… y esta vez voy solo.

Asique el lunes, cuando el sol esté empezando a despertar, estaré de camino a la playita y si no hay nada que lo impida, volveré el sabado.
Dicho así parece que es un viaje de placer donde pasaré el dia tostandome en la playa bebiendo cerveza, pero no, eso no va a darse más que un dia o dos, porque el resto toca saludar a los clientes de siempre, conocer nuevas incorporaciones, comer a deshoras, pasar calor, hacer un poco la pelota y reir las gracias que no las tienen.
Todo por la pasta, y por seguir teniendo clientes que al fin y al cabo son los que nos dan de comer.

Lo que si tengo claro es que voy a desconectar. No hay movil, no hay portátil y no hay ningún elemento que use cables o pilas.
Toda conexión se la daré puntual y diariamente a mi jefe por el teléfono del hotel o si el asunto es de vida o muerte, cinco minutos para mandarlo por email en algún cibercafé.

Esta semana tengo, debo, dedicármela porque me lo merezco.
Porque yo lo valgo.