Real como la vida misma

18 12 2008

No he podido resistirme a copypastear el relato de un motero anónimo, uno de tantos que a diario navegan sobre el duro asfalto de nuestras carreteras.

Las seis y cincuenta y ocho de la mañana. Quedan dos minutos para que suene el despertador.

Maldito trabajo, todos los dias lo mismo. Me doy la vuelta en la cama. Ahora le doy la espalda al armario, y tengo a la altura de mis ojos su nuca. Es blanca, bonita. El pelo recien cortado y lavado, como se encargó de recordarme Javi ayer por la tarde justo antes de que su madre llegara.
Levanto la mano derecha hasta la altura de su hombro y recorro, casi sin tocarla,todo su contorno. Le acaricio el pecho, sigo por el abdomen, su barriguita, la cadera y los muslos. Se estremece. La quiero con toda mi alma.

Las seis y cincuenta y nueve. Me vuelvo a girar, pero esta vez es hacia el maldito demonio que me arranca cada mañana de su lado. Laura, te quiero. Me siento en la cama, y pienso en todo lo que tengo que hacer hoy. Me siento abrumado. Primeros de mes. Toca pagar todo lo pagable. Hipoteca, recibos de la luz, agua, gas, recibo del coche y por fin, el último de la moto. Cinco años pagando moto pero hoy es mia.

Un cero, un siete, un cero, un cero. Esos digitos rojos, que solo pueden venir del infierno me abrasan la mente y me recuerdan que dentro de cuarenta minutos tengo que salir hacia el trabajo. Busco las zapatillas a tientas. una esta debajo de la alfombra, y la otra aparece en el lado de laura ¿como habra llegado hasta ahi? Una de esas preguntas que nunca se podran responder. Me sonrio por las chorradas que se me ocurren a estas horas.

Salgo del dormitorio y me dirijo a la leonera. Javi y Laura siguen dormidos. Siete y once años. Me siento feliz y se que soy afortunado por tener a mi lado mis razones para vivir. En el cuarto de baño aun estan por el suelo las toallas de la lucha nocturna para duchar a Javi. Esta en la epoca, decia la psicologa del colegio. Las recojo y las pongo en la ropa sucia. El agua caliente revive mis musculos y empiezo a sentirme capaz de actuar como un humano. Me pereparo unas tostadas y un cafe expreso, que el tiempo ya me pisa los talones.

Me pongo las botas de invierno, que ya hace fresco, las de 150€. Me pongo la espaldera que me regalo laura por mi cumple, desde que me hizo ese regalo no hay moto sin espaldera Halvarssons Safety; una buena, de las caras me dijo, despues de abrir el regalo, Javi. Por lo visto acompañó a su madre. La chaqueta de cordura con su forro interior abriga lo suficiente. No es de las mejores pero tiene sus protecciones: 200€. Ya estoy casi listo. Cojo el casco, los guantes y solo tengo tiempo de una despedida rapida, unos besos fugaces y hasta la noche.

En el garaje termino de equiparme. Me pongo el chaleco reflectante, todavia es de noche. Me pongo el casco de 450€ y los guantes de 120. Ahora empieza lo mejor del dia hasta la vuelta a casa. Arranco la moto, y me saluda con una tos. “Chica,que hoy ya eres libre”. Animo. Lo intento una segunda vez, y ahora si. Ya se ha despertado y estamos listos para la lucha.

Primera, y la moto se desliza sobre el pulidisimopiso del aparcamiento. Cualquier dia va a patinar y me la voy a pegar. En la calle hace un frio que pela. Giro a la derecha y me dirijo a la primera rotonda. Esta noche la han regado y el chorrito diabolico parece que no queria limitarse al cesped y ha mojado todo el contorno de la rotonda. Paso a cinco por hora, no sin antes esquivar un coche que se ha saltadoel ceda el paso. Casi me enviste. El muy cegato me saluda con el dedito. Pobre.

Ahora tocan los puertos de montaña. Son seis para salir de la urbanizacion. Todos pintados de rojo y blanco. Preciosos muy coquetos. Para subirlos y no matarme tengo que pasar a 10 por hora en zona de 50. Cuando paso por ellos recuerdo la vez que me patino la rueda y me rompi el brazo. El Ayuntamiento dijo que era por mi falta de pericia. Viene el primero. Suelta gas. Frena. Levanta un poco el culito. Bota. da gas flojito. Bota. Pobre suspension. Y asi cinco veces mas. Me pasa zumbando un 125, parece el Batman con la moto.

Ahora toca decidir si autovia o nacional. Hoy autovia. Durante 10km me mantengo a 120 de marcador. Hasta que llego al punto negro. Un tramo recto de 4km donde se limita la velocidad a 100km/h controlado por un radar. Es zona de frenazos. Peligro. Hoy esta la cosa tranquila, o eso parece. Ya estoy cerca de la zona de atascos. Los ultimos 15km son siempre asi. Coches parados y las motos por el arcen. Circulo a 20 por hora. Con mil ojos.Me fijo en la rueda directriz derecha de los coches. En como tiene la mano sobre el volante el conductor. En si mira por el retrovisor. Los intermitentes.

De repente una rueda se mueve hacia afuera. Reduzco. Le veo mirar por el retrovisor. Me ha visto. Pero no me fio. Casi voy parado. Se ha cruzado delante de mi. Frenazo y a duras penas consigo mantener el equilibrio.. ¿por que hace eso?. ¿a donde va? Simplemente es una persona mala,quiere hacerme daño. Mientras recupero el aliento, veo por el rabillo del ojo como pasa lanzada una moto por el lado izquierdo del coche asesino, y escucho un ruido de plastico roto. Le han roto el espejo retrovisor. Le miro a la cara y su gesto de burla se transforma en ira, ira impotente. ¿justicia divina? ¿inconsciente oportuno?

Tras el susto sigo adelante, ya parece que se quita el atasco. Empieza a llover, son chispitas. La chaqueta aguantara sin problemas, solo son diez minutos mas. El ultimo curvon a la derecha limitado a 80. Voy a 60, hay trafico denso. Un coche me echa de mi carril. Se me ha echado encima y ni lo he visto. Hago una maniobra brusca. Paso sobre una flecha blanca de pintura deslizante. Se me va la rueda. No la controlo. Me voy al suelo, me voy al suelo. Escucho chirridos de frenos y de ruedas arañando el asfalto. El primer golpe es con el hombro derecho. El dolor atraviesa mi mente como un estallido de luz blanca. Doy una vuelta de campana. Veo pasar el suelo delante de mis ojos a camara lenta y caigo de espaldas. La espaldera hace su trabajo. El casco va rebotando contra el rugoso asfalto. Me he caido. Sigo pensando. Me duele el hombro, la espalda y la rodilla pero parece que no me he hecho nada mas. Ahora solo tengo que parar.

ESO FUE LO QUE PENSE ANTES DE QUE EL SOPORTE VERTICAL DE UN GUARDARRAIL ME CORTARA POR LA MITAD. MORI EN EL ACTO. PERO SEGUIA VIENDOLO TODO. ESCUCHANDOLO TODO. SINTIENDOLO TODO.
Seguia sintiendo. ¿Y Laura? ¿y mis niños? ¿y mi vida? ¿por que a mi? ¿por que contra un guardarrail?

Ha sido un accidente. No deberia haberme costado la vida. Pero estoy muerto. Muerto. Muerto.
NO DEJEIS DE LUCHAR PORQUE UN GUARDARRAIL ASESINO CAMBIADO, POR UNO PROTEGIDO, PUEDE SALVAR UNA VIDA.

Tan real y escalofriante como la vida misma.
No se podía haber descrito mejor.

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