Happy new year

31 12 2008

Pocas son las horas que faltan para que la bola del reloj de la puerta del sol comience su particular descenso y con ello se lleve al 2008 y deje paso a un 2009 que viene pisando fuerte.
Miro hacia atrás y veo todo lo que me ha acontecido este año.

Los reyes me trajeron carbón, hice mi primer viaje largo en moto y para pasar frio, he plantado maria y no he tenido cosecha, se me ha jodido el portátil dos veces, he descubierto mi más oculto lado hortera, me he ido a la nieve, he cumplido un año sobre dos ruedas, he viajado con el curro, reviví un amor de verano, posteriormente ese amor de verano se vino a vivir conmigo, he hecho magdalenas, he puesto un arbol de navidad, habeis visto que también de pequeño era una preciosidad, he visto la cantidad de usos que se le puede dar a una moto, me he manifestado, me he vacunado y he pasado un reconocimiento médico, he sorteado un felpudo y alguien lo ganó, me he apuntado al gimnasio, han operado a mi madre y he donado sangre, he sido blog del dia, me he ido de vacaciones, he descubierto que no soy tan raro como me pensaba, he ido a una exposición y a una boda

Bufff, que de cosas ¿no?
Pues si, y otras tantas que no he nombrado, pero que las casi 80.000 visitas recibidas habeis podido leer.
Gracias, de verdad. Si pudiera besaros uno a uno para demostraroslo, lo haría.

Y aunque no vaya conmigo este tipo de materiales celebraciones,

¡¡¡ FELIZ 2009 !!!

Si después de todo esto, alguien se ha quedado con ganas de más, en estos enlaces podeis disfrutar del 2008 en fotografias. Pero ojo, que algunas son duras, impactantes, no aptas para personas sensibles.

Enlace 1, enlace 2 y enlace 3.

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100 minutos

1 11 2008

Llevaba un tiempo dándole vueltas, pero necesitaba demostrarme que estaba preparado.
Y vaya si lo estaba.

100 minutos, ha sido el tiempo que ha durado mi primera vez, mi primera clase de spinning.

Entré a la sala medio a oscuras y mirando los adornos halloweniescos que decoraban las paredes, empecé a ajustar la bicicleta, porque ví que todo el mundo lo hacía.
Cogí sitio en la última fila, donde se ponen los malos de la clase en el insti para fumar, pero en este caso por otras razones bien distintas, por no hacerme notar demasiado y ver culos.

Y empezó la clase, muy suavemente, pero a medida que la música techno que salía por los altavoces iba tomando intensidad, los ejercicios también. Arriba, abajo, otra vez arriba, aguantamos…
Una vez que cogí el ritmo, todo fué ir controlando la respiración e ir siguiendo el compás.

No sé cuantas calorías fueron destinadas a empapar mi camiseta, pero estoy convencido de que muchas, muchísimas.
Como efectos secundarios me he quedado con un profundo dolor en los cachetes del culo y un ligero cosquilleo en los cuadriceps.

Aún con ésto estoy satisfecho, logré llegar al final como un campeón y estoy dispuesto a repetir, si me es posible, una vez por semana.