Friday’s songs VOL.1

23 01 2009

Muchas son las penurias de los que vamos en moto como para aburriros contándolas, pero hay una que especialmente a mi me duele y es no poder ir escuchando música.
No entremos en debates que si es más peligroso que en un coche, o que haya más de uno que yo conozco se pase el código de la circulación por los mismísimos y vaya con el ipod camuflado con la música a toda hostia.

Es por eso, por lo que algunas mañanas, durante el trayecto al trabajo, mientras voy acurrucado entre los coches intentando esquivar el frío, viene así de repente a mi cabeza una melodía que me acompaña todo el camino y no puedo dejar de cantarla, tararearla, incluso silbarla.

Y ahora os quiero hacer partícipes de esas melodías, de ese top ten mañanero de cada semana, con un post cada viernes donde saldrán las dos mejores.
Asique, oficialmente, queda inaugurada esta sección, Friday’s songs.

Viniendo de quien viene, podeis esperaros cualquier cosa.

SIDE A
http://www.fileden.com/files/2008/9/2/2077759/Llorare%20Las%20Penas.mp3″

SIDE B
http://www.fileden.com/files/2008/9/2/2077759/Don%20Diablo.mp3″

Espero que lo disfruteis tanto como yo.

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Empezando de nuevo

6 01 2009

Por suerte terminó todo.
Ya han pasado las viscerales fiestas, las semanas cortas por los dias festivos, los dias de no trabajar o de salir antes, las cenas familiares, los incomodos compromisos sociales, la imperiosa necesidad de dar y recibir regalos, los atascos y aglomeraciones, las luces de las calles, los muñequitos de reyes y papa noel colgados en los balcones, los petardos de los cojones, el buen rollo postizo, los adornos navideños y las odiosas felicitaciones de paz y amor.

Señoras, señores, volvemos a la rutina de un año a estrenar. Un año que nos deparará sonrisas y lágrimas, que nos hará pasar frio y calor, que nos iluminará por el dia y se apagará por la noche.
Aparte de esto, recuerden algo importante, cuando escribamos una fecha, al final hay que poner 2009.





Convivencia

18 11 2008

convivencia.
1. f. Acción de convivir.

convivir.
1. intr. Vivir en compañía de otro u otros.

Un verbo al que a partir de ahora voy a tener que acostumbrarme.
Eran los cálidos comienzos de verano y Raquel reapareció en mi vida, un encuentro ocasional que se convirtió en viajes de ida y estancias de vuelta durante los fines de semana.

Y por circunstancias, laborales más concretamente, se viene a vivir conmigo.
Eso si, temporalmente, hasta que encuentre algo que pueda pagar y más cerca de su trabajo que mi casa.
Los dos somos independientes, demasiado en mi caso y es la mejor opción.

Asique se acabaron cosas tan cotidianas como tirarse pedos en el sofá y dejar la ropa tirada por el suelo. Ahora me veré obligado a dejar la soledad encerrada en el armario haciendo calceta y tendré alguien que me escuche cuando ponga verde a alguno de Gran Hermano.





Vida nueva

7 10 2008

Muchas cosas son las que han pasado en éstos últimos tiempos que me han hecho reflexionar.
No puedo pasarme el dia trabajando, no es vida.

Asique viendo que al final éstos esfuerzos no van a ser lo suficientemente agradecidos, ayer hablé con mi jefe para reclamarle mi vida olvidada, mi espacio para tener vida social.
Extrañamente, tal y como está el patio, ha aceptado, asique por ahora se terminaron algunas cosas tan bonitas como entrar y salir del trabajo de noche, acumular horas extras a final de mes para llenar un saco y no poder disfrutar de algunos dias festivos.

Y para llenar ese tiempo libre que recién inauguraba, me fuí al gimnasio. Mi primer dia, sesión de hora y media de cardio y como resultado aparte de las cienes de calorias quemadas, una inmensa satisfación.
Ah, claro, y hoy las tan odiadas agujetas.





Manifestacion

30 09 2008

Ayer no fué un buen día, lunes y vuelta al cole ¿cabía alguna duda?
Me levanto media hora más tarde de lo que debía. ¿No ha sonado el despertador? ?¿Ha sonado y lo he parado de un puñetazo? Da igual, a correr. Y mientras me medio peinaba, a la vez que me lavaba los dientes, me abrochaba el pantalón y me perfumaba con varon dandy, me dí cuenta de algo nuevo que me estaba sucediendo, la naturaleza me regalaba en este maravilloso dia un tirón de espalda.

Y así transcurrió mi dia, dolorido, a trompicones y sin enterarme de nada. Parece que he descubierto lo que, lejos de englobar mi estado dentro de un empane transitorio, es mi particular Jetlag.

Entonces, y así de repente, alguien me ilumina y me pregunta :
– ¿Vas a ir a la manifestación motera?
– ¿Manifestación? ¿qué manifestación?
Pues si, la III Manifestación Motera Nacional 8N8.

La convoca un colectivo de asociaciones, el próximo dia 8 de Noviembre en el parking del Bernabéu. Y es para toda España, para todo aquel que quiera acercarse, que no solamente los guardarrailes asesinos son perjudiciales para las motos.

Si a la moto

Lucha Motera

Vespacitos

PMSV

Asique ya sabeis, si quereis asistir no hace falta ni apuntarse, con estar el dia D a las 15:30 es más que suficiente.
¿Hay algún cartel del evento? Claro que si, aqui está.

Si nada falla, allí nos vemos.





En casa

28 09 2008

Si, ya he vuelto. Y no, no quería.
El tiempo ha pasado volando pero he conseguido mi objetivo, alejarme de la ciudad y desconectar.

Durante estos dias me ha dado tiempo a hacer muchas cosas, incluso más de las que tenía pensado.
He montado varios muebles de ikea, he recogido el trastero, he colocado la habitación del pánico, he visto varias películas, me he apuntado al gimnasio, he ido de compras, he comido cuando tenía hambre y dormido cuando tenía sueño, he limpiado toda mi casa a fondo, he ordenado el salón y he colocado pomos a los armarios que no tenían.

También he descubierto algunas cosas que desconocía o creía desconocer.
Montando muebles pueden aparecen ampollas y de hecho aparecieron dos, que tenía más cosas inútiles de las que pensaba, que te puedes ir de vacaciones en verano y volver en otoño, que me costaría mucho convivir en un pueblo, que en las vacaciones algún dia llueve, que aún cuando una casa está cerrada a cal y canto aparecen pelusas, que la tecnología se echa bastante de menos y que mi casa por fin va pareciendo una casa.

Ahora viene lo dificil, asimilar que todo se ha terminado.
Y mañana vuelvo al tajo.





Una noche

5 09 2008

Tan solo hacía un par de horas que el taxi le había dejado en la puerta del hotel. Era la primera vez que viajaba por trabajo. Si, ese trabajo que iba consumiendo su vida poco a poco.
En cuanto llegue lo dejo, pensó ¿pero donde coño iba ir con la edad que tenía? Aquello era patético, él sabía que si le daban una oportunidad podía demostrar que era brillante, que podía llegar alto, pero esa oportunidad no llegaría nunca. Ésta puta sociedad lo había condenado, lo había convertido en un despojo humano.

En la pared un cartel de prohibido fumar y nada más, esa era la decoración de la habitación. Tumbado en la cama se puso a mirarlo y apuró las últimas caladas del cigarro. Le importaba una mierda el cartel.
Probablemente a esas horas estuvieran pasando alguna película antigua por la televisión, pero ni se molestó en comprobarlo, se levantó y se dió una ducha. Tenía que salir a dar una vuelta, no aguantaría mucho allí dentro.

Se vistió lo mejor que pudo y se miró al espejo. Terminó de colocarse y se guiñó un ojo. Hoy triunfamos, dijo en voz alta y rápidamente miró hacia los lados como si alguien pudiese haberle oído.
Salió de la habitación, bajó lo más rápido que pudo y vió que no había nadie en el mostrador, ¿donde coño estaba el viejo?. Que más dá, dejó la llave en el cajón, abrió la puerta y sintió como el frío le daba una cálida bienvenida.

Serpenteaba por las calles sin rumbo. No sabía donde estaba, pero poco le importaba. No quería saber que hora era pero debía ser tarde porque lo único que se oía era a los perros ladrar.
Llegó a una plaza, una plaza que tenía una fuente con el agua congelada. De buena gana se hubiera echado un trago. Se sentó en uno de los bancos y mientras recobraba el aliento pensaba en como volver hasta el hotel, porque la excursión había terminado.

En ese momento algo le hizo cambiar de idea. El chirriar de una puerta abriéndose hizo que se fijase en aquel oscuro callejón. A los pocos segundos, éste quedó debilmente iluminado y de él surgió una sombra tambaleante. Al salir del callejón la sombra tomó forma humana y tal como vino, se fué.
Si por allí había algo de diversión, debía aprovecharlo. Sin dudarlo se dirigió hacia la puerta.

A medida que avanzaba, la música proveniente de algún tocadiscos se hacía más fuerte, pero con cada paso, él se debilitaba. Tomó aire, abrió la puerta y entró.

Su primera impresión no pudo ser mejor, era el lugar perfecto donde cualquier hijodeputa podía ahogar sus penas sin llamar la atención, sin que a nadie le importase. Se dirigió directo hasta la barra, se sentó en la esquina más alejada y pidió una botella de lo más fuerte que tuviesen.
Tras aquella malévola sonrisa, el camarero sacó de debajo de la barra una botella sin etiqueta y se la puso delante.
Aqui tiene, disfrútelo. Lo haré.

Le costó terminarse la primera copa de un trago, joder, aquello estaba fuerte de verdad, pero poco a poco su garganta fué asimilando el dulce escozor.
Cayó en la cuenta de que estaba ensimismado mirando la botella, intentando adivinar el contenido y al apartar la vista se dió cuenta de que en el otro extremo de la barra había alguien. Entonces miró y la vió.

Con toda seguridad debajo de aquella exagerada capa de maquillaje se encontrase una mujer que contase con quince o veinte años menos de los que aparentaba, pero aún así había algo en ella que le llamaba la atención. También ella le estaba mirando y eso le dió mucho morbo.
En ese momento hubiese deseado tener suficiente valor para acercarse hasta ella, arrancarle la ropa y follarsela sobre la barra mientras los miraba el camarero.
Pero en vez de eso, levantó su vaso a medio llenar y señalando hacia ella, y girando levemente la cabeza, le hizo un gesto de invitación.
Pocos minutos después, compartían vivencias y vomitaban miserias. Ninguno de ellos necesitaba de un hombro en el que llorar, solo querían notar que el otro escuchaba o que al menos era capaz de fingirlo.

Cuando se terminó la botella, salieron del bar, del callejón y sin decir palabra, caminaron juntos hasta una casa. Ella entró y él cruzó el umbral tras ella. No tardaron mucho en desempolvar la pasión que ocultaban en algún rincón de sus desnudos cuerpos.

Aquella noche consiguieron olvidar quienes eran y llenar sus vacías vidas.
Pero fué solo eso, una noche.