El portatil

23 12 2008

Cierto es que muchas veces, cuando te equivocas haciendo algo o simplemente porque sí, te dan ganas de pegarle un puñetazo al portátil y quedarte tan agusto, sin que el pobre tenga culpa de nada. Necesitas saciar ese instinto que te come por dentro e incluso si lo que te pasa ha sido grave, ésto puede transformarse en querer lanzarlo por la ventana, rociarlo de gasolina y prenderle fuego, ponerlo en mitad de la M30

¿Pero qué pasa cuando ésto tiene una razón aparentemente lógica no provocada por tí?

He llegado a esta conclusión porque este fin de semana, mi ordenador dejó de funcionar. Bueno, más que el ordenador, elcabronazohijoputadel Windows.
Mientras daba un descanso a mi animada lectura de emails y ciberviajes varios entre blogs y feeds, me enseñó uno de sus famosos pantallazos azules.
Extrañado, apagué, volví a encender y verdes las estan segando, que no entraba ni pa’tras.

Asique aparte de cabrearme y joderme, poco más podía hacer.
Hasta ayer que se lo traje a un compi del curro y tras de echarle un ojo, me dijo que tocaba reinstalar.

Después de un par de agónicos dias, en los que parecía un pollo sin cabeza por mi casa, sin saber que hacer, lo tengo conmigo y funcionando como el primer dia.

Menos mal que ha sido cosa de poco y las fotos y pelis guarras no se han perdido.

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Perro, perrito

11 09 2008

Pasan pocos minutos de las 6 de la mañana y estoy sentado en la cama, acabo de pegar un bote porque algo me ha despertado de repente.
No tardo en descubrir el qué, un perro ladra sin parar en la calle, debajo de mi ventana.
El perro no debe estar abandonado porque una mujer le chilla, le grita, le dice que se calle y que vaya a su lado, pero el perro se lo pasa por el forro.
Si, también debajo de mi ventana.

Ahora tengo dos opciones, salir para darle las gracias a la dueña por ser tan hijadeputa y despertar a medio vecindario o darme la vuelta y seguir durmiendo.
Todos los dias me quedo con la segunda opción porque lo único que soy capaz de hacer a esas horas es desear que caiga un rayo, los fulmine y el camión de la basura les pase varias veces por encima.
Diez minutos después vuelve a reinar el silencio.

Esto ya te jode a diario porque sabes que en un rato el tinononiiii, tinononiiiiiii del despertador te dirá que ha llegado la hora de levantarse para ir a currar, pero ni te imaginas lo que jode los sábados y domingos.

El día que ésto se termine, lo echaré tanto de menos que tendré que mandar un sms al 5555 para ponérmelo de politono.





A hombros y por la puerta grande

9 09 2008

Esta es la historia de un hijodeputa al que un juez le había quitado el carné por conducir borracho.
Como estaba hasta los huevos de ser el pringao al que sus amigos llevaban a todos sitios, un sábado por la noche cogió su coche y fué a ponerse hasta el culo de cubatas. Después de unos cuantos, volvió al coche y dió media vuelta, pero que putada que lo pararon en un control de alcoholemia. Ooooooooooooh, que mala suerte!
Le hacen la prueba de la alcoholemia, da positivo y se acabó el juego. Se come una denuncia y el coche se queda inmovilizado. ¿Que os vais a quedar mi coche? unos cojones! ahora llamo a mi colega para que se lo lleve.
El colega viene, se lleva el coche y al rato el hijodeputa vuelve a conducir su coche. Como todavía era pronto y se había quedado con sed, decidió seguir la fiesta, unos pocos más y para casa que va arreciando. De camino decidió que iba a molar mucho más si le pisaba, además así podía vacilar con los colegas al día siguiente en el bar mientras se tomaban el vermú.

Ésto bien podía haber sido otro de mis delirios mentales, pero desgraciadamente es un hecho real.
Pero claro, podía haber sido peor, porque aparte podía haber ido conduciendo con los pies y en dirección contraria.

Detenido por circular ebrio, sin carné y a 211 kilómetros por hora por una autopista

Aunque no os extrañeis si ésto se queda en un castigo ejemplar, como por ejemplo un mes de servicios a la comunidad.
Por que viendo lo visto, a mi ya no me extraña nada.





Una noche

5 09 2008

Tan solo hacía un par de horas que el taxi le había dejado en la puerta del hotel. Era la primera vez que viajaba por trabajo. Si, ese trabajo que iba consumiendo su vida poco a poco.
En cuanto llegue lo dejo, pensó ¿pero donde coño iba ir con la edad que tenía? Aquello era patético, él sabía que si le daban una oportunidad podía demostrar que era brillante, que podía llegar alto, pero esa oportunidad no llegaría nunca. Ésta puta sociedad lo había condenado, lo había convertido en un despojo humano.

En la pared un cartel de prohibido fumar y nada más, esa era la decoración de la habitación. Tumbado en la cama se puso a mirarlo y apuró las últimas caladas del cigarro. Le importaba una mierda el cartel.
Probablemente a esas horas estuvieran pasando alguna película antigua por la televisión, pero ni se molestó en comprobarlo, se levantó y se dió una ducha. Tenía que salir a dar una vuelta, no aguantaría mucho allí dentro.

Se vistió lo mejor que pudo y se miró al espejo. Terminó de colocarse y se guiñó un ojo. Hoy triunfamos, dijo en voz alta y rápidamente miró hacia los lados como si alguien pudiese haberle oído.
Salió de la habitación, bajó lo más rápido que pudo y vió que no había nadie en el mostrador, ¿donde coño estaba el viejo?. Que más dá, dejó la llave en el cajón, abrió la puerta y sintió como el frío le daba una cálida bienvenida.

Serpenteaba por las calles sin rumbo. No sabía donde estaba, pero poco le importaba. No quería saber que hora era pero debía ser tarde porque lo único que se oía era a los perros ladrar.
Llegó a una plaza, una plaza que tenía una fuente con el agua congelada. De buena gana se hubiera echado un trago. Se sentó en uno de los bancos y mientras recobraba el aliento pensaba en como volver hasta el hotel, porque la excursión había terminado.

En ese momento algo le hizo cambiar de idea. El chirriar de una puerta abriéndose hizo que se fijase en aquel oscuro callejón. A los pocos segundos, éste quedó debilmente iluminado y de él surgió una sombra tambaleante. Al salir del callejón la sombra tomó forma humana y tal como vino, se fué.
Si por allí había algo de diversión, debía aprovecharlo. Sin dudarlo se dirigió hacia la puerta.

A medida que avanzaba, la música proveniente de algún tocadiscos se hacía más fuerte, pero con cada paso, él se debilitaba. Tomó aire, abrió la puerta y entró.

Su primera impresión no pudo ser mejor, era el lugar perfecto donde cualquier hijodeputa podía ahogar sus penas sin llamar la atención, sin que a nadie le importase. Se dirigió directo hasta la barra, se sentó en la esquina más alejada y pidió una botella de lo más fuerte que tuviesen.
Tras aquella malévola sonrisa, el camarero sacó de debajo de la barra una botella sin etiqueta y se la puso delante.
Aqui tiene, disfrútelo. Lo haré.

Le costó terminarse la primera copa de un trago, joder, aquello estaba fuerte de verdad, pero poco a poco su garganta fué asimilando el dulce escozor.
Cayó en la cuenta de que estaba ensimismado mirando la botella, intentando adivinar el contenido y al apartar la vista se dió cuenta de que en el otro extremo de la barra había alguien. Entonces miró y la vió.

Con toda seguridad debajo de aquella exagerada capa de maquillaje se encontrase una mujer que contase con quince o veinte años menos de los que aparentaba, pero aún así había algo en ella que le llamaba la atención. También ella le estaba mirando y eso le dió mucho morbo.
En ese momento hubiese deseado tener suficiente valor para acercarse hasta ella, arrancarle la ropa y follarsela sobre la barra mientras los miraba el camarero.
Pero en vez de eso, levantó su vaso a medio llenar y señalando hacia ella, y girando levemente la cabeza, le hizo un gesto de invitación.
Pocos minutos después, compartían vivencias y vomitaban miserias. Ninguno de ellos necesitaba de un hombro en el que llorar, solo querían notar que el otro escuchaba o que al menos era capaz de fingirlo.

Cuando se terminó la botella, salieron del bar, del callejón y sin decir palabra, caminaron juntos hasta una casa. Ella entró y él cruzó el umbral tras ella. No tardaron mucho en desempolvar la pasión que ocultaban en algún rincón de sus desnudos cuerpos.

Aquella noche consiguieron olvidar quienes eran y llenar sus vacías vidas.
Pero fué solo eso, una noche.





Felices fiestas

24 12 2007

Este es el primer año que no paso las navidades viviendo en casa de mis padres. No soy muy propenso a éste tipo de típicas demostraciones de felicidad, paz y amor, pero creo que el echar de menos a la gente, el vivir solo, el poder reflexionar, hace que poco a poco el espíritu de la navidad vaya haciendo mella en mi.

Por eso quiero compartir mis mejores deseos con todos vosotros

¡¡¡ FELICES FIESTAS !!!

Descansar si os dejan, poneos hasta el culo (no sólo de comer) y aprovechar todo lo que podais que la cuesta de Enero está a la vuelta de la esquina. Eso si, si vais a conducir no bebáis y tener cudadito que hay mucho hijodeputa suelto.